La vida resulta curiosa, ¿no creéis?. Estos días en los que no dispongo precisamente de tiempo libre, ya que la gente coge vacaciones y se dedica a las cosas que les gusta (sobre todo follar) tengo la agenda especialmente llena. Pues en uno de mis encuentros me pasó una cosa relativamente curiosa, que fue la siguiente:
Estaba yo perfectamente preparado para una batalla (con una camisa de lino y unos pantalones de pinza, la noche era cálida e invitaba a ir fresco) con un hombre de unos 36 años. Cuando le vi no me pareció el típico que recurría a los servicios de alguien como yo (después de varios años dedicándome a esto aún me sigo asombrando, ¿seré tonto?). Bueno, pues el hombre era alto, castaño, y peinado con la raya en medio, con hoyuelos en las mejillas, dentadura perfecta, ojos negros profundos, dulce al hablar y muy correcto. Iba perfectamente arreglado y elegante, a la par que sencillo. Nos juntamos en la puerta del Teatro Real y llegamos ambos perfectamente puntuales a las 22.00. Cuando nos saludamos no le noté para nada preocupado o tenso, fue algo que me chocó, porque ya digo que no tenía pinta de ser un habitual.
Fuimos a un acogedor restaurante escondido entre las calles de Ópera, donde me invitó a una copa de vino para ir habituándonos el uno al otro. Me contó que era filólogo, y le interesaba mucho el tema del decadentismo del siglo XIX. Estuvimos hablando alrededor de una hora (a algunos hombres les cuesta entrar en materia y yo cortésmente les permito que se relajen y amolden la situación a sus gustos y necesidades).
Bueno pues descubrí que mi filólogo estaba haciendo un trabajo sobre “la prostitución y el vampirismo”. Un tema que me dejó bastante perplejo, se dedicó a comparar a las prostitutas y a los vampiros desde el XIX hasta el momento, haciendo unos paralelismos muy curiosos. Me contó que ambos grupos estaban entrelazados por temas como el egocentrismo y la soberbia, que ambos pensamos que estábamos por encima y que controlamos a muestras presas. Todo para conseguir nuestro botín, en unos casos dinero y otros la sangre, que es nuestra fuente de vida. Visto así es bastante lógico, verdad y se ve muy claro una vez te lo cuentan, pero yo no lo había visto o no lo había querido ver.
Me contó que después de tener tanto trato con las prostitutas en los libros, el cine y el arte en general, que había empezado a relacionarse con gente del gremio, aunque no siempre la relación acabase en cama.
Mi filólogo me tenía intrigado, había sido capaz de unir algo tan terrenal y vulgar como somos las putas con algo del imaginario popular como son los vampiros. Además ese aire de intelectual y bohemio me estaba volviendo loco. No había sentido eso desde la universidad, y la verdad es que me encantaba. Me estaba poniendo a cien, pero no dejaba de hablar y hablar, el problema es que no me parecía aburrido, sino que me estaba poniendo malo.
Después de un rato así, acabé diciéndole -me parece muy interesante lo que me cuentas, de verdad, pero ¿no quieres acostarte conmigo?, después de todo has pagado por eso.-
Él me contestó que en esta ocasión no le era necesario acostarse conmigo, pero que me necesitaba para su trabajo, que si me importaría que me estudiase y quedar conmigo más veces. Aquí quizá pequé de directo, ya que le contesté, que yo era la puta y que haría lo que me pidiese, después de todo él era quien pagaba. No estoy muy seguro pero me pareció ver una sonrisilla cuando le dije eso, pero quedó demasiado bien disimulada...
La reunión no terminó mucho después, pagó lo que habíamos tomado, salimos a la calle y me pagó a mi, y nos despedimos. Fue muy correcto y me dio la mano, pero cuando se la di yo, tiró de mi hasta que choqué contra él y me dijo al oído -vamos a ser grandes amigos, y vamos a pasarlo muy bien me parece- y mientras decía eso con la mano que le quedaba libre me agarró la polla y la apretó.
Fue bastante raro, la verdad pero estoy intrigado con cómo se desenvolverá la historia y hasta dónde llegará. Además uno no siempre se convierte en objeto de estudio para un trabajo. Y por si fuera acabé tan cachondo que estoy deseando que me vuelva a llamar para poder follar con él.
(espero que no os moleste a ninguno que utilice un fotograma de la película "Entrevista con el Vampiro", creo que es la viva imagen de la elegancia y belleza vampírica)

1 comentario:
eso del vampirismo y el sexo es verdad esta muy relacionado , por que la sangre y la reproducion van cojidos de la mano , lo que pienso es que el hombre queria controlar la situacion y poder llevarte donde el quisiera , pero me encantaria follar con alguien tan misterioso y excitante
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