domingo, 26 de febrero de 2012

12: Heteros Curiosos (II): Compartir es Vivir

Las Navidades, fechas en las que los valores como la amistad y la fraternidad están más que nunca en el ambiente ocurren cosas de lo más curiosas. Este es el caso de la historia que hoy nos ocupa.

Muchos jóvenes de la capital se dedican a organizar fiestas de despedida, y cenas antes de abandonar la ciudad durante las Navidades. Esta no es más que una simple excusa para emborracharse y hacer locuras con los amigos, lo mismo que hacen el resto del año pero con la excusa de que será la última borrachera conjunta antes del Año Nuevo.

Bueno, pues se pusieron en contacto conmigo un chico diciéndome que le gustaría que fuese a su casa para una de estas fiestas. En teoría se trataba de una cena entre amigos (heterosexuales) y sin novias ni chicas, y que luego desencadenaría en copas y fumar maría. El que me contrató me dijo que él era bisexual y que sus amigos aunque no lo fuesen con un par de copas de más se bajarían los pantalones sin problemas. Y que él lo que quería, en principio, era montar un numerito tipo Circle of Jerk.

Yo sólo tenía que ir a la fiesta, hacerme pasar por un amigo hetero y cuando todos estuviesen un poco cocidos insinuar que quería chuparle la polla a alguno y lo demás vendría rodado.

Llegué a la casa justo cuando habían terminado de cenar, el ambiente era, como ya había esperado, prácticamente irrespirable, lleno de humo de tabaco y porros, mezclado con un olor fuerte a alcohol y sudor de hombre. Eran unos 5 tios, de entre Tenía su punto de morbo.

Me sirvieron una copa y estuvimos un rato de cháchara, mientras bebíamos… el tiempo iba pasando y se iban apalancando cada vez más en el sofá. Alguno empezaba a desabrocharse el cinturón (típico después de la comilona), otros se quitaban la corbata… mi estrategia fue la de sobarme el rabo disimuladamente para ponérmelo duro. Cuando ya lo tenía bien duro, el tio que tenía sentado al lado se dio cuenta (lógicamente) y me preguntó que por qué tenía el rabo tieso. Le contesté que a mi fumar maría me la ponía dura, y se rió añadiendo: -a mi también-, mientras se agarraba el paquete con la mano. En ese momento llegaba otro chico al sofá y dijo que qué coño estaba pasando. Y “mi amigo” le contestó que estábamos hablando de pollas, que si se quería unir y enseñarnos a su pequeño acompañante. El tio se rió y se bajó los pantalones, dejando al aire a “su pequeño acompañante”. Tenía una polla de tamaño medio y completamente depilada, y aunque no estaba erecta, cuando se bajó los pantalones empezó a crecer sola. Yo me quedé mirando y el dueño me preguntó: -¿tanto te gusta que no apartas la mirada? Puedes darle un besito si quieres. Contesté a su invitación metiéndomela en la boca y empezando a hacerle una mamada. El tio se quedó flipado y empezó a gemir. El de mi lado empezó, entonces, a sobarme el paquete y se terminó sacando la polla para meneársela. Aproveché entonces para, mientras se la chupaba al otro, agarrársela y masturbarle yo.

Mientras el que me contrató se acercó con la polla fuera, mientras se la meneaba, y cuando llegó a mí, empezó a darme pollazos en la cara para que se la chupase, pero no podía porque ya tenía un polla en la boca, así que empecé a masturbarle con la mano que me quedaba libre.

Los otros dos tipos que quedaban se limitaron a seguir bebiendo y a hacer algún que otro comentario homofobo mientras los otros 4 estábamos a lo nuestro. Así que terminé ignorándoles.

Mientras se la seguía chupando a los 3 que tenía delante uno de ellos tuvo la idea de que me pusiese en medio del salón de rodillas. Los demás aplaudieron la idea y me moví al centro de la habitación y seguí chupándoles las pollas. Entonces un tio empezó a sobarme el culo y a meterme la mano por el pantalón buscando mi agujero. Me terminó incorporando para bajarme los pantalones, y una vez tuve el culo al aire, este no se lo pensó dos veces y me la metió hasta el fondo. Yo me limité a soltar un alarido de dolor, porque no estaba para nada preparado. Y seguí haciendo lo que estaba haciendo. Los 2 tios que se quedaron al margen al ver que empezaban a follarme se acercaron y me hicieron que les sacase la polla de los pantalones. Lo había conseguido, tenía un puñado de heteros con el rabo fuera.

Entonces mis queridos amigos empezaron a follarme de uno en uno, pasándome como si fuese un vulgar porro. Iba chupándosela y me follaban por turnos. Mientras que giraban y me ponía boca arriba o a 4 patas, posición que solían acompañar con azotes aleatorios.

Yo estaba muy cachondo, pero cada vez que se me ocurría tocármela para pajearme me decían que les parecía horrible que estuviese disfrutando, que ellos solamente lo estaban haciendo como si se hiciesen una paja. Y me prohibían que siguiese pelándomela.

En cierto momento uno de ellos hizo que me pusiese me incorporase un poco para tener acceso a mi culo, y sin mediar palabra me la metió de un solo golpe, intenté quejarme, pero no pude, tenía la garganta ocupada por una de las pollas. Siguieron turnándose mientras me follaban la boca y el culo. De vez en cuando alguno de ellos me llamaba zorra, o marica mientras me seguía follando, o me soltaban algún azote mientras añadían “así es como te gusta, ¿verdad zorra?

Estuvieron así durante una hora más o menos, cuando me dieron que me quedase de rodillas otra vez. Formaron un círculo a mi alrededor y empezaron a pajearse todos a la vez. Hasta que empezaron a descargarse sobre mi cara. Según se iban corriendo me la metían en la boca para que les limpiase los restos de semen que les quedaban. Cuando el último se corrió, yo tenía la cara completamente pringada y me dieron permiso para que me pajease. Me corrí de forma casi instantánea.

Fui al baño para darme una ducha y limpiarme. Me vestí y cuando me puse el pantalón encontré un sobrecito con el dinero que habíamos acordado el chico que me contrató y yo.

Volví al salón donde los demás también se habían vestido y se estaban preparando otro cubata, me invitaron a quedarme y me uní a ellos. durante ese rato de charla uno de ellos se acercó a mi me dijo que conocía mi “secreto” que había visto mi foto en internet y que le gustaría quedar conmigo. Pero que nadie se podía enterar porque tenía novia y que sólo quería follar conmigo de vez en cuando. Me dio su teléfono para quedar otro día. Y al rato me fui. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA AMIGO COMO ME GUSTAN CADA VEZ MAS TUS RELATOS Y PARA NO MENTIRTE ME GUSTARIA SER CLIENTE TUYO JAJA, SIEMPRE TENGO UNA PREGUNTA PERO NO ME ATREVO A PREGUNTAR , HOY TENGO LAS FUERZAS O LA VALENTIA , CANDO LO HACES CON HETEROS TE GUSTA MAS QUE CON UN GAY , ME REFIERO HACERLE PROBAR A ALGUIEN EL SEXO CON UN HOMBRE ES EXCITANTE

DLionfleur dijo...

la verdad es que ni me gusta más ni menos, es mi trabajo, hago lo que tengo que hacer, por lo que pagan.
D.Lionfleur